¿Quiénes son los haduen?

Los haduen son personajes fantásticos y maravillosos. Existen muy pocos en todo el mundo porque son hijos de hada y duende, y esto, por supuesto, es algo rarísimo. Tienen que darse circunstancias muy especiales para que esto suceda.

Nuestros amigos se llaman Caletín y Fergomilo y ellos están muy contentos de que podáis inventar cuentos, hacerles dibujos y todo lo que se os ocurra sobre ellos y, ellos, a su vez, os contarán sus historias, su vida, os recomendarán libros y os enseñarán su colección de hojas de árbol, que es algo que no muestran a todo el mundo.

PALABRA CLAVE: HASTA


EL BAILE

El Gran Viento del Norte y la Brisa del Sur pasean por todos los rincones del mundo sin verse, ni oírse, sin embargo, hay un momento en que sucede, nadie sabe cuándo, ni porqué, pero en las montañas en las que viven los haduen se encuentran; entonces, todo se para, todo queda en silencio (como cuando dos personas que se quieren, llevan mucho tiempo sin verse: primero se paran, se miran y luego corren a abrazarse) y, de pronto las hojas se levantan y empiezan a girar en un baile divertido pero sereno; en ese instante en que se inicia el baile, si un hada y un duende coinciden allí, se unirán a la danza del viento del norte y la brisa del sur; se mirarán y estarán para siempre undios. Esto les convertirá en mortales, pero no les importará porque de ellos nacerán haduen.
Allí estaban Calíope y Fermín en uno de esos pocos reencuentros... y así empezó la historia de Caletín y Fergomilo...


CALETÍN Y FERGOMILO

Caletín y Fergomilo son dos haduen muy, pero que muy inteligentes y divertidos. Tienen una cara alegre y como todos los seres vivientes, se parecen a sus padres, tienen las orejas como su padre, el duende Fermín; la boca grande con labios muy finos, la nariz chatita y los ojos como su madre, el hada Calíope. Sin embargo lo que les distingue es su pelo, ya que lo tienen de muchos colores, tantos que no hay uno que predomine sobre los demás. Son chiquititos, los más altos pueden llegar a medir medio metro, como en el caso de Fergomilo, pero eso no les impide tener una gran fuerza. Los dedos de sus manos son largos y finos y, sus pies son demasiado grandes. Nunca tienen frío o calor, su cuerpo se pone a la temperatura que necesita y por ello siempre llevan la misma ropa.
Caletín y Fergomilo adoran el aire, hablan con él y escuchan todas sus historias; el aire les trae noticias de todas partes y es quién les pide que vayan a ayudar a algún sitio donde haya alguien o algo en apuros. Viven en el hueco de una montaña altísima porque ahí es donde mejor se oye el viento. Sus casitas se confunden con ella y son muy acogedoras.



No tienen alas visibles, sin embargo, si algún viento les pide ayuda, sólo tienen que decir: "necesitamos volar, para ira a...". Al principio, ni ellos mismos sabían que las tenían pero un día que Garbí (viento del Suroeste) les advirtió de que había un jabato atrapado en una trampa de cazadores y que por mucho que él soplaba no lograba abrirla, Caletín dijo a Fergomilo: "necesitaríamos alas para poder ayudar a Garbí..." en ese mismo instante, aparecieron cuatro alas transparentes que empezaron a agitar rápidamente, les elevó por el aire y enseguida consiguieron llegar hasta allí.

Tienen muchas aficiones, les encanta jugar al parchís y se pueden tirar horas; también les gusta cantar (pero no lo hacen muy bien), contar historias, hablar con amigos y coleccionar hojas de árboles. Tienen un gran libro con las tapas de madera que encontraron en una cueva; no tenía cerradura pero sin querer pudieron abrirlo, por lo que se dieron cuenta de que se trataba de un libro mágico. No había nada dentro, solamente una página. En ella pusieron la primera hoja de árbol que les había regalado un arce e inmediatamente vieron que nacía una página más. Fue en ese instante cuando supieron que tenían que hacer su colección.


YO SOY FERGOMILO

Ilustración: Blanca

¡Hola chicos! Yo soy Fergomilo, a mí me encantan las plantas y me encargo de coger las que son curativas, las seco y las hago un polvito muy fino, a veces, las mezclo con lluvia dulce para que estén más ricas. Ya voy leyendo los cuentos que nos escribís y estamos muy felices.

Un abrazo haduen, ¿no sabéis cómo es el abrazo haduen?, pues cómo va a ser, como el vuestro, porque es el más bonito de todos los que conocemos, además nos gusta mucho abrazarnos, nos da fuerza y alegría.


YO SOY CALETÍN


Ilustración: Blanca


¡ Hola chicos!, yo soy Caletín. Como veis me encantan las mariposas, jugar con ellas es muy divertido, si no, ¿habéis intentado alguna vez coger una (por supuesto sin hacerlas daño)?, es casi imposible, pero mientras te ríes un montón.

Me encantan vuestros cuentos. Un besote haduen, ¿sabéis cómo es?, pues se hincha mucho un carrillo y se explota con tu amigo. Probarlo ¡es genial!.


CALETÍN Y FERGOMILO VISITAN EL COLE

























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