Un día Caletín y Fergomilo estaban algo aburridos, por lo que decidieron ir a preguntar al viento a ver qué les decía y él les comentó que si querían ir al país de la fantasía. Caletín contestó que sí muy entusiasmado, sin embargo Fergomilo, no estaba muy seguro y preguntó:
-¿Cómooooo?.
- Fácil, yo os llevaré en mi máquina del tiempo o en la vuestra.
- En la tuya.
Dijeron: cinco, cuatro, tres, dos, uno, ¡ya!.
Cuando llegaron allí se quedaron alucinados: unicornios, gnomos y hasta princesas encantadoras.
De repente un gnomo se acercó diciéndoles:
-¿ Qué hacéis aquí?, ¿por qué habéis venido?
- Vinimos a conoceros seres misteriosos -contestó Fergomilo.
- ¡Vale!, os invitaré a un té. Pero luego os tendréis que ir. ¿Cómo habéis llegado?
- Nos trajo el viento- dijo Caletín.
- Vuestros pelos de colores son chulos.
- Gracias, también tu sombrero- dijo sonriendo Fergomilo.
Tras tomarse el té, dijo Caletín:
- Bueno nos tenemos que ir.
- ¿Ya?, ¡tan pronto!
- ¡Claro!, nos queda un largo viaje.
- ¿ Volveréis otro día?
- Vale, pero también podéis venir vosotros.
Después de despedirse con un beso de haduen, con el que el gnomo se partía de risa, se fueron y al llegar pensaron que habían pasado un día increíble.
Autoras: Lorena y Nadia. Cuarto de primaria.
0 comentarios:
Publicar un comentario