El frío invierno y el poblado indio

El frío invierno llegó a la montaña. Y el frío viento a Caletín y Fergomilo al oído les ha susurrado:
- Queridos amigos tenéis que estar preparados. Este invierno será muy frío y al pie de la montaña hay un gran poblado indio.
-¡oh! pobres, ¿cómo podremos ayudarles si no tenemos fuerza para arroparles?- dijo Fergomilo.
- No sufras hermano, seguro que nuestro amigo el viento soplará, soplará y alguna buena idea nos dará.
El viento sopló y sopló hasta que el hada de las nieves llegó:
- Traigo malas noticias, el próximo viernes un alud de nieve caerá sobre el pie de la montaña causando una gran catástrofe si no avisamos al pequeño poblado indio.
Caletín se echó las manos a la cabeza:
- ¡Socorro!, ¿qué podemos hacer para salvarlos?. Por favor viento ayúdanos a desplazarnos en busca de nuestro padre el sabio Fermín, seguro que lo solucionará.
Cuando contaron a su padre lo que se avecinaba, decidieron hacer una reunión urgente de haduen, para ver de qué manera podrían ayudar al poblado indio.
Después de una noche en vela y muchas ideas, decidieron que lo mejor sería lo comentado por Fergomilo:
- Hagamos un sendero de flores rojas al amanecer, así los indios cuando vean el precioso sendero no se podrán resistir a seguir por él hasta el final, donde, cruzando el río se encontrarán con una gigante cabaña hecha de piedra, para lo cual necesitamos la magia de nuestra querida hada de las nieves.
Desde lo alto de la montaña, los haduen pudieron comprobar cómo el poblado indio se echaba las manos a la cabeza desde el otro lado del río, al ver que la montaña de nieve se venía encima de su pobado destruyéndolo todo. Y dando gracias al milagro que les había salvado. Gracias a los haduen tendrían mejor cobijo para el invierno.
Los haduen celebraron esta nueva batalla ganada comiendo castañas asadas.

Autoras: Carla Iglesias (4ºB) y su mamá Eli.

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