Caletín, Fergomilo y el oso vegetariano

Un día Caletín y Fergomilo estaban durmiendo tan agusto, cuando se despertaron oyeron que unos pájaros estaban en la ventana nerviosos porque creían que un oso les quería comer. Los pájaros les contaron lo que les pasaba y les llevaron hasta el oso, que estaba llorando.
Caletín se acercó al oso y le dijo:
- ¿ Por qué lloras?
- Porque soy vegetariano y todos salen corriendo al verme.
- Pero..¿tú les has dicho que eres vegetariano?
- Sí, pero ellos no me creen.
Fergomilo tuvo una idea, "se lo has dicho tú, pero nosotros podemos intentarlo"; el oso, entonces, se puso muy contento.
Cuando vieron los animales que Caletín y Fergomilo iban andando, les avisaron de que un oso hambriento andaba por ahí.
Caletín y Fergomilo les contaron lo que pasaba, pero ellos no lo creyeron mucho, entonces se acercaron todos y Caletín y Fergomilo le contaron al oso que ya casi se lo creían por lo que el oso le dio un abrazo a Caletín y todos pensaron que iba a comérselo, pero cuando vieron que le soltaba se acercaron al oso y ya siempre le llevaron fruta.
Caletín y Fergomilo se fueron a casa a cenar, Caletín se acostó pero Fergomilo se quedó un rato jugando con los soldaditos de plomo.

Autor: Miguel Ángel Leal (6ºB)

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